Sobre las maneras para encender un cigarrillo, mucho se ha dicho pero poco se ha escrito. Sobre la razón para fumar, se han ocupado ya muchos psicólogos y analistas. Así, me veo en la obligación de redactar estas instrucciones que servirán para todos los neuróticos, paranoicos, sicóticos, histéricos y demás personas normales que se interesan por este tan común arte. Es, a su vez, un ejercicio literario que rinde tributo al gran escritor argentino, Julio Cortázar.